La batería es uno de los componentes del móvil que más se degrada con el paso del tiempo. Y si bien es cierto los fabricantes han mejorado notablemente la eficiencia energética y los sistemas de carga, las baterías de iones de litio siguen perdiendo capacidad conforme acumulan ciclos de uso. Si quieres que tu teléfono funcione mejor que nunca y no tener problemas de autonomía con el paso de los años, estos son los 5 errores que siempre deberías evitar.

Usar cargadores y cables de mala calidad

Uno de los errores más peligrosos consiste en cargar el móvil con cualquier adaptador o cable. El problema no está necesariamente en utilizar un cargador de otra marca, sino en recurrir a accesorios de baja calidad, falsificados o que no cumplen los estándares de seguridad correspondientes.

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Con un buen cargador el móvil recibe el voltaje y la intensidad que puede soportar en cada momento. En cambio, otros accesorios pueden ofrecer una corriente inestable, calentarse demasiado o carecer de protecciones frente a cortocircuitos, sobrecargas y subidas de tensión.

Así que, siempre que sea posible, utiliza el cargador original o un modelo de un fabricante fiable que sea compatible con el protocolo de carga de tu móvil. Si no lo tienes, no es necesario comprar el oficial, pero sí debes adquirir un producto que cumpla con los estándares de la UE.

Cargar el móvil cuando está demasiado caliente

El calor es uno de los principales enemigos de las baterías de iones de litio. Cargar el teléfono mientras está a una temperatura elevada aumenta el estrés químico de la batería y puede acelerar su degradación. Por ejemplo, después de jugar, grabar vídeos en alta resolución, utilizar el GPS durante mucho tiempo o dejar el dispositivo expuesto al sol.

Si notas que el móvil está muy caliente, es mejor esperar unos minutos antes de conectarlo al cargador. También deberías retirarle la funda si esta dificulta la disipación del calor, especialmente durante la carga rápida o inalámbrica.

Utilizar aplicaciones exigentes mientras se está cargando

Usar el móvil mientras se carga no es perjudicial. Puedes responder mensajes, consultar el correo o navegar sin que esto suponga un problema importante. El problema está en realizar tareas muy exigentes que elevan notablemente el consumo y la temperatura del dispositivo.

Es habitual aprovechar el móvil mientras se carga. Pero no es recomendable jugar a títulos con gráficos avanzados, editar vídeo, utilizar aplicaciones de realidad aumentada o mantener el GPS activo mientras el teléfono está conectado porque genera mucho calor.

Si necesitas cargar el teléfono rápidamente, lo mejor es dejarlo reposar durante unos minutos. Puedes apagar la pantalla, cerrar las aplicaciones más exigentes o activar el modo avión si no necesitas recibir llamadas ni mensajes.

Dejar que la batería llegue siempre al 0 %

Todavía existe la creencia de que es necesario agotar completamente la batería antes de volver a cargarla. Esta recomendación podía tener sentido con tecnologías antiguas, pero no resulta adecuada para las baterías de iones de litio utilizadas en los móviles actuales.

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Llegar ocasionalmente al 0 % no va a estropear el teléfono, pero hacerlo de manera habitual va a acelerar la degradación. Además, cuando el móvil se apaga, la batería no queda realmente vacía, ya que el sistema reserva una pequeña cantidad de energía para evitar daños.

El problema puede ser más grave si dejas el dispositivo descargado durante semanas o meses. La batería continúa perdiendo energía lentamente incluso con el móvil apagado. Si el voltaje baja demasiado, podría entrar en un estado de descarga profunda y tener problemas para volver a cargarse. Así que intenta cargarlo siempre cuando le quede 20-30 % de batería.

Mantenerlo muchas horas al 100 % sin necesidad

Igual que dejar que se descargue del todo es un error, tampoco debes dejarlo demasiado tiempo al 100 %. Los móviles modernos dejan de enviar energía directamente a la batería cuando alcanza el nivel máximo, por lo que cargar el teléfono durante la noche no suele provocar una sobrecarga. Sin embargo, mantener la batería durante muchas horas al 100 %, especialmente en un entorno caluroso, puede aumentar su degradación a largo plazo.

Cuando el porcentaje baja ligeramente, el sistema puede realizar pequeñas recargas para volver a completar la batería. Este proceso no supone un peligro inmediato, pero mantener un voltaje elevado durante periodos prolongados genera más estrés que conservar una carga intermedia.

Por este motivo, muchos fabricantes incluyen funciones de carga optimizada o protección de la batería. Algunas aprenden tus horarios y detienen la carga alrededor del 80 %, completando el porcentaje restante poco antes de que suelas desconectar el móvil.

Bonus: ¿la carga rápida y ultrarrápida daña la batería?

Esta es una duda muy habitual, pero no, la carga rápida y ultrarrápida no daña por sí sola la batería, ya que los móviles compatibles incorporan sistemas que regulan la potencia, la temperatura y la energía que recibe el dispositivo en cada momento.

De hecho, la velocidad máxima suele utilizarse durante los primeros minutos y se reduce conforme aumenta el porcentaje, especialmente al acercarse al 80 % o al 100 %. El verdadero problema aparece cuando la carga rápida genera demasiado calor de forma habitual. Si notas que el móvil se calienta mucho, no dudes retirar la funda, evitar utilizar juegos o aplicaciones exigentes y dejarlo en una superficie ventilada.

En MASMOVIL esperamos que te haya resultado útil descubrir cuáles son los errores más habituales al cargar tu teléfono para alargar la vida útil de tu batería.

Y tú, ¿ya sabes cómo cargar tu teléfono correctamente?