Los discos SSD son ya el estándar para almacenar datos. Son mucho más rápidos y fiables que los discos duros mecánicos de hace años. Hay una oferta muy grande en este sentido, con muchas marcas y modelos, lo cual facilita que podamos encontrarnos con SSD falsos o manipulados.
Hay tiendas online en las que aparecen unidades que prometen enormes capacidades a precios sorprendentemente bajos. A simple vista parecen buenos, pero en realidad esconden hardware de baja calidad o capacidades falsas.
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¿Cómo saber si un SSD es falso?
A continuación te dejamos 5 señales que podrían indicar que un SSD es falso. La prevención puede evitar la pérdida de datos importantes.
Precio demasiado bueno
El primer indicio suele ser el precio. Si encuentras un SSD de gran capacidad, por ejemplo, 2 TB o más, a un coste muy inferior al habitual del mercado, hay que sospechar. Los fabricantes tienen unos costes de producción bastante estables, por lo que las diferencias de precio extremas son raras, salvo que hablemos de un producto de segunda mano. Muchos vendedores fraudulentos utilizan esta estrategia para atraer compradores. En realidad, el dispositivo puede tener una capacidad mucho menor de la que indica la etiqueta. Recuerda que lo barato sale caro.
Capacidad real
Uno de los trucos más habituales en los SSD falsos es modificar el firmware para que el ordenador crea que la unidad tiene más capacidad de la que realmente posee. Por ejemplo, un dispositivo puede mostrarse como un SSD de 2 TB cuando en realidad solo tiene 128 GB o 256 GB. Muchas veces no es posible darse cuenta hasta que se supera esa capacidad real y los archivos empiezan a corromperse o desaparecen.
Velocidades de lectura y escritura muy bajas
Los SSD destacan por su rapidez, sobre todo frente a los discos duros tradicionales. Si una unidad recién comprada ofrece velocidades extremadamente bajas o similares a las de un USB antiguo, puede ser una señal de alerta. En algunos casos, los falsificadores utilizan memorias flash baratas o incluso adaptadores internos que convierten tarjetas de memoria en supuestos SSD. Su rendimiento es realmente penoso.
El sistema no reconoce bien el modelo
Otra pista importante es cómo identifica el dispositivo el sistema operativo. Los SSD auténticos suelen mostrar claramente el nombre del fabricante y el modelo específico. Si al conectarlo aparece un nombre genérico, un código extraño o información incompleta, podría tratarse de un producto manipulado. También conviene comprobar si el modelo realmente existe en la página oficial del fabricante.
Vendedor con pocas valoraciones o comentarios sospechosos
Siempre conviene revisar la reputación del vendedor. Muchos SSD falsos se distribuyen a través de cuentas nuevas en marketplaces o tiendas con pocas valoraciones. También es habitual encontrar reseñas genéricas o sospechosamente positivas que no aportan detalles reales del producto.
¿Qué hacer si sospechas que tu SSD o USB es falso?
Si detectas alguna de las pautas anteriores, deja de utilizar la unidad inmediatamente, sobre todo si contiene archivos importantes. El siguiente paso es comprobar si la capacidad y el rendimiento del dispositivo son reales. Para ello existen herramientas especializadas que permiten analizar memorias USB, tarjetas SD o SSD.
Programas como H2testw, FakeFlashTest o CrystalDiskMark permiten realizar pruebas sencillas para detectar si el almacenamiento está manipulando su capacidad o si las velocidades de lectura y escritura están muy por debajo de lo que debería ofrecer. Si la unidad se ha comprado en una tienda online o en un marketplace, lo mejor es devolverla o abrir una disputa con el vendedor.
En MASMOVIL esperamos haberte ayudado a identificar los discos SSD falsos que pueden adquirirse online. Te aconsejamos seguir estas recomendaciones para no caer en la trampa y evitar el riesgo de perder tus archivos.