Windows es el sistema operativo más utilizado en el mundo, pero la popularidad de Linux es también innegable, ya que es un sistema diseñado para quienes prefieren tener un mayor control sobre su equipo. Es habitual que se necesite compartir archivos entre Linux y Windows, y aquí vamos a repasar las mejores formas para hacerlo.
Compartir archivos entre Linux y Windows, o al revés, es en realidad un proceso relativamente sencillo y puede hacerse con o sin hardware. A continuación, te dejamos una lista con los métodos más eficaces para transferir archivos de uno a otro entorno.

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Cómo compartir archivos entre Linux y Windows
Transferir archivos entre Linux y Windows es sencillo si sabes escoger el mejor método dependiendo la cantidad y el peso de los archivos. Toma nota de las vías más efectivas que se pueden adaptar a diferentes circunstancias y necesidades.
Pendrive o disco duro externo
Una de las formas más directas de compartir archivos entre Linux y Windows es usar un pendrive o un disco duro externo. Este método es perfecto porque no requiere configuraciones complicadas ni conexión a Internet. Solo necesitas una unidad USB con capacidad suficiente y conectar el dispositivo a ambos sistemas para copiar y transferir los archivos.
Para que funcione sin problemas, es importante chequear que el pendrive esté formateado en un sistema de archivos compatible con ambos sistemas operativos. Las mejores opciones son FAT32 o exFAT. FAT32 tiene un límite de 4 GB por archivo, mientras que exFAT elimina esta restricción y es mejor para transferencias de mayor tamaño.

Transferencia por Bluetooth
Otra opción interesante y fiable es usar Bluetooth, una tecnología integrada en la mayoría de los ordenadores modernos. Este método es perfecto para enviar archivos sin necesidad de dispositivos externos, siempre que ambos equipos tengan Bluetooth activado y configurado.
Para comenzar la transferencia, asegúrate de que los dispositivos Bluetooth estén encendidos y sean visibles. En Windows, ve a Configuración > Bluetooth y enciende el Modo descubrimiento. En Linux, haz lo mismo desde el apartado de Bluetooth en tu sistema (por ejemplo, en Ubuntu). Vincula ambos equipos y, desde Windows, haz clic derecho sobre el archivo, selecciona Enviar a > Dispositivo Bluetooth y elige el equipo Linux. En Linux, acepta la transferencia y espera a que finalice.
Si se da el caso de que uno de los ordenadores no tiene Bluetooth, se puede seguir usando este método, pero necesitaremos un adaptador USB que sea compatible con el sistema operativo.
Webs de transferencia de archivos
Si no quieres usar dispositivos físicos ni conexiones inalámbricas, las webs de transferencia de archivos son otra alternativa muy válida. Plataformas como WeTransfer, Send Anywhere o Google Drive permiten subir archivos desde un sistema y descargarlos en cualquier otro pero, eso sí, requieren de conexión a internet.
Con WeTransfer, que es una de las más rápidas y utilizadas, puedes enviar hasta 2 GB gratis sin registrarte: sube los archivos, genera un enlace y listo, podrá abrirse desde otro equipo. Send Anywhere permite envíos seguros de hasta 10 GB gratis con cifrado, mientras que Google Drive ofrece 15 GB gratuitos con una cuenta básica.
Compartir a través de una red con Samba
Una opción más avanzada es compartir archivos través de una red local (LAN) usando Samba, un software que permite la interoperatividad entre ambos sistemas. Es quizá la opción más útil cuando la transferencia de archivos entre ambos sistemas se realiza de forma frecuente.
En Linux, hay que instalar Samba con el comando sudo apt install samba (en distribuciones basadas en Debian/Ubuntu). Luego, en el explorador de archivos, haz clic derecho sobre una carpeta, selecciona Recurso compartido de red local y configúrala para que sea accesible. En Windows, accede a la carpeta escribiendo la IP del equipo Linux (por ejemplo, \\192.168.1.X) en el explorador de archivos.
En MASMOVIL esperamos que te haya resultado útil aprender cómo transferir archivos entre Windows y Linux, o viceversa. Como verás, hay diferentes opciones tan prácticas como interesantes e igual de válidas para poder lograrlo de manera rápida y sencilla.